
Dejen de reemplazar todo el espejo del baño solo porque se ha estropeado el calentador. Seamos sinceros: los espejos del baño son difíciles de mantener. Debido al vapor y a las cambiantes temperaturas, los elementos calefactores integrados terminan fallando con el tiempo.
Por lo general, cuando se estropea un calentador, no hay solución. Dado que estos elementos están fijados permanentemente al vidrio o al marco, no se puede simplemente “arreglarlo”. Hay que retirar todo el conjunto del espejo. Es un desastre, es caro y además es un desperdicio de vidrio en buen estado.
Decidimos que eso era una tontería. Por eso optamos por un diseño modular de tipo infrarrojo.
El enfoque “enchufa y funciona”
Así es como funciona en realidad. Separamos el módulo calefactor del marco principal. En lugar de soldar cables en espacios reducidos dentro de la pared –lo cual es realmente complicado–, utilizamos conectores simples y estandarizados.
Si uno de los módulos falla, no es necesario llamar a un equipo de demolición. Basta con desconectar el módulo defectuoso e insertar uno nuevo. De este modo, lo que antes llevaba cuatro horas se reduce a diez minutos.
Más calor, menos desperdicio
Utilizamos emisores de infrarrojos de onda corta. La ventaja aquí es que el calor afecta directamente la superficie del vidrio. Antes, mucho calor se perdía en el marco, lo cual representaba un desperdicio de energía. Al concentrar el calor justo donde es necesario, podemos mantener el tamaño del dispositivo reducido y usar menos energía. Pero el espejo seguirá limpiándose rápidamente.
El verdadero equilibrio
Nada es perfecto. Al utilizar conectores en lugar de un único cable soldado, se crean más puntos donde algo podría fallar. Si los sellos no son adecuados, la humedad podrá entrar y dañar los conectores.
Por eso utilizamos carcasas con clasificación IP. Básicamente, envolvemos los componentes electrónicos en una especie de “armadura” para evitar que entre la humedad.
Por qué esto es importante
Lo hemos diseñado especialmente para aquellos gerentes de instalaciones que están cansados de tener que reemplazar 50 espejos solo porque algunos calentadores han fallado. Pueden comprar los módulos una sola vez, guardar algunos de repuesto en el almacén y cambiarlos cuando lo necesiten. No es necesario contratar a un especialista en vidrios para tareas de mantenimiento rutinario. Simplemente extraigan el módulo antiguo, coloquen uno nuevo y continúen con sus actividades diarias.