
Deje de perder dinero por el frío
En cuanto la temperatura disminuye, su patio exterior se convierte en un lugar desolado. Es frustrante: tiene el espacio y las mesas necesarias, pero nadie quiere sentarse allí, con el viento soplando constantemente.
La mayoría de las personas intentan usar calentadores de aire forzado, pero en realidad son inútiles al aire libre. El calor simplemente se pierde en el aire o es desviado por una brisa ligera. En realidad, está pagando para calentar todo el vecindario, no a sus invitados.
Por eso usamos calentadores infrarrojos montados en el techo. Aquí está el secreto: estos calentadores no calientan el aire, sino que envían calor directamente hacia las personas y los muebles. Es como estar sentado bajo el sol en un día soleado.
Creando una “burbuja de calor”
Montamos estos dispositivos en altura para que el calor se distribuya de manera uniforme. Piénselo como un paraguas térmico. El calor se dispersa en forma de cono, lo que permite mantener cálido un área específica sin desperdiciar energía en áreas donde no hay nadie.
Lo importante es la rapidez con la que llega el calor. Cuando un invitado se sienta, siente ese calor de inmediato. No hay necesidad de temblar mientras se come el primer plato. Tampoco hay excusas como “hace demasiado frío aquí”. Los invitados pueden relajarse y quedarse tranquilos.
Ocupar todos los asientos
Cuando hace frío, es común que el 30%, o incluso la mitad, de los asientos del patio estén vacíos. Eso significa dinero perdido. Una solución inteligente es usar calentadores infrarrojos. Así, puede vender todos los asientos, incluso cuando hace mucho frío.
Además, como el calor se dirige específicamente hacia ciertas áreas, no se calienta todo el patio. Sus empleados pueden moverse sin problemas, mientras que los invitados permanecen cómodos. Todos ganan.
Una advertencia importante
No puede simplemente conectar estos dispositivos a cualquier tomacorriente y esperar lo mejor. Estos dispositivos consumen mucha energía. Si su panel eléctrico no es suficiente, es posible que se apague el circuito justo en medio de una cena importante. Créame, eso sería un verdadero desastre.
Siempre recomendamos utilizar circuitos dedicados para cada zona de calefacción. Es la única manera de asegurarse de que las luces sigan encendidas y que los invitados se mantengan calientes.