
Cuando la temperatura comienza a bajar, la comodidad no se trata solo de mantenerse caliente, sino también de tener el control sobre la temperatura. La mayoría de las estufas te obligan a estar en un ciclo de “todo o nada”. Queríamos cambiar eso, y por eso diseñamos esta estufa que oscila para distribuir el calor de manera uniforme justo donde sea necesario, sin los problemas de sobrecalentamiento o insuficiente calentamiento que suelen acompañar a las estufas tradicionales.
¿Qué hay realmente detrás de este diseño?
El núcleo de la estufa es un elemento calefactor infrarrojo muy eficaz, combinado con un sistema de oscilación de amplio ángulo. Este sistema permite que el calor se distribuya en un ángulo de 120°, de modo que no te quedes mirando solo un punto caliente, mientras el resto de la habitación permanece frío. El elemento infrarrojo emite calor de forma inmediata, calentando tanto a las personas como a los objetos, no solo al aire. Un termostato incorporado mantiene la temperatura estable, y una protección contra vuelcos evita que la estufa se apague si se cae.
¿Por qué este diseño funciona bien?
Este diseño soluciona el problema habitual del calentamiento desigual. En un taller, garaje o sala de estar, se logra una distribución uniforme del calor, por lo que ya no hay rincones fríos ni un calor excesivo que haga que tengas que ajustar constantemente el termostato. El calor radiante es más beneficioso para las articulaciones y los músculos, lo que hace que los días largos en interiores sean menos agotadores. Para los propietarios de hogares, esto también significa que pueden utilizar energía de manera más eficiente, ya que la estufa se concentra en calentar a las personas y las superficies,而不是 todo el volumen de aire.
¿Qué debes tener en cuenta?
Dado que se trata de una estufa eléctrica infrarroja, necesita una toma de corriente estándar y suficiente espacio libre alrededor de ella; manténla a al menos tres pies de distancia de cualquier material inflamable. Funciona mejor en espacios cerrados o semicerrados; en áreas muy abiertas, el calor se dispersará rápidamente. Para obtener la mayor comodidad, orienta la estufa de modo que el calor se distribuya sobre la zona donde te sientas o trabajas, y deja que el termostato encuentre su ritmo natural.