
Los grandes almacenes consumen mucha energía para mantener el calor en su interior. Ya lo habrá visto: los trabajadores en los muelles pasan frío, mientras que el aire a unos diez pies de altura sigue estando extremadamente frío. Los calentadores convencionales solo calientan el espacio vacío, por lo que hay que pagar más y aún así seguir teniendo quejas. Hemos creado un calentador tipo cubículo para resolver este problema: emite calor por infrarrojos dirigido directamente hacia las personas, y no hacia las vigas del techo. De esta manera, se logra calentar grandes espacios sin exceder el presupuesto.
¿Qué hay realmente detrás de esto? Utilizamos elementos de infrarrojos de onda corta que emiten calor de forma concentrada. Se siente rápidamente, como si fuera el sol en la piel; el calor es directo y no se diluye debido al movimiento del aire. La potencia varía entre 1,5 y 3,0 kW. Existen modelos con conexión eléctrica estándar de 120 V, para una fácil instalación, y también modelos de 240 V, para zonas que necesitan más calor. Los reflectores permiten que el calor llegue exactamente donde se necesita: en las estaciones de trabajo, en las áreas de carga y en los pasillos. Se puede combinar este sistema con un termostato para controlar adecuadamente la temperatura, evitando así fluctuaciones innecesarias.
¿Por qué funciona bien en los almacenes? En espacios grandes, se necesita calor donde y cuando sea necesario. El calor infrarrojo direccional proporciona calor directamente a las personas, sin intentar calentar todo el espacio. Esto permite que las personas se sientan cómodas durante toda la jornada laboral, lo que ayuda a mantener un ritmo constante y reduce la cantidad de pausas necesarias para entrar en calor. La energía se utiliza únicamente en las zonas ocupadas, por lo que se puede reducir la frecuencia de uso del sistema y, aun así, lograr el nivel de comodidad deseado. Los beneficios son: menor consumo de energía, menos llamadas de mantenimiento y una solución que se adapta a los cambios en la ocupación del almacén: desde zonas muy activas hasta zonas más tranquilas.
Detalles prácticos importantes El calor infrarrojo direccional funciona mejor cuando hay una línea de visión clara hacia el objetivo. Las pilas de palets o los estantes densos crean sombras, y esas sombras generan zonas más frías. Es necesario planificar la distribución del calor según cómo trabajan las personas, y colocar los calentadores a alturas adecuadas para que el calor llegue donde se necesita. Estos calentadores calientan a las personas y a las superficies, pero las corrientes de aire cerca de las puertas aún pueden causar frío. Para evitarlo, se puede utilizar una cortina de aire o añadir un calentador adicional en los puntos de entrada. Asegúrese de que la zona cercana a cada calentador esté despejada para una operación segura, y siga las instrucciones relacionadas con la tensión eléctrica y el método de instalación elegido.