
¡No más temblores en el baño!
Todos hemos estado en esa situación: salimos de una ducha caliente y entramos en un baño helado. De repente, esa experiencia “relajante” se arruina, porque uno tiembla mientras intenta secarse. Ese es el problema del “comienzo frío”. La mayoría de los calentadores intentan calentar el aire de la habitación, pero eso lleva mucho tiempo… especialmente si la habitación tiene techos altos o ventanas por las que entra aire frío. Nosotros hacemos las cosas de otra manera: utilizamos lámparas de ondas infrarrojas de corta distancia.
En lugar de luchar contra el aire, estas lámparas envían calor directamente a la piel y a las superficies cercanas. No hay necesidad de esperar a que la habitación se caliente; simplemente se siente el calor de inmediato.
Cómo funciona realmente
Dentro de la lámpara hay un filamento de tungsteno dentro de un tubo de cuarzo de alta pureza. En cuanto se enciende la lámpara, ese filamento se calienta enormemente. Emite radiación que viaja a la velocidad de la luz. No se “pierde” en el aire ni se dirige hacia el techo; va exactamente hacia donde se dirige. Esta es la única forma de obtener un calor concentrado, sin perder energía en calentar una habitación enorme y vacía.
Detalles técnicos
Los baños son lugares húmedos, por lo que utilizamos tubos de cuarzo herméticos. El cuarzo puede soportar el calor y permite que las ondas infrarrojas pasen a través de él sin ser bloqueadas.
Dependiendo de cuánto calor se desee, utilizamos conectores resistentes (como los R7s), para que no haya problemas con arcos eléctricos o conexiones sueltas cuando se enciende la lámpara.
Una cosa importante a tener en cuenta: la potencia es crucial. Una lámpara de 1000W o más ofrece una sensación similar a la de un spa de lujo, pero representa una carga excesiva para el sistema eléctrico. Asegúrese de que sus cables y disyuntores puedan manejar esa carga antes de elegir una lámpara de alta potencia.
Instalación
Estas lámparas están diseñadas para reemplazar fácilmente a las antiguas lámparas de calor. No ocupan mucho espacio, pero son muy eficaces.
Recuerde que el calor infrarrojo es direccional. Si algo bloquea la lámpara, el calor deja de llegar. Por eso recomendamos instalarlas en el techo. De esta manera, se logra una cobertura más amplia, y el tubo de cuarzo queda fuera del alcance de las personas.