
Mantener el patio cálido (sin dolores de cabeza)
Si tienes un patio en un club nocturno, sabes bien los problemas que eso conlleva. Un momento es una noche maravillosa, y al siguiente, llega un descenso de temperatura o llueve ligeramente, y tus clientes se apresuran a entrar. Eso arruina el ambiente y te cuesta dinero.
Para solucionarlo, utilizamos calentadores de onda corta infrarroja. Lo bueno de ellos es que no intentan calentar el aire, algo inútil cuando el viento sopla con fuerza. En cambio, emiten calor directamente sobre los clientes. Es como estar bajo el sol. Lo sientes en cuanto pones los pies debajo de ellos.
Hacerlo “inteligente”
Nadie quiere que su personal tenga que correr de un lado a otro para encender o apagar los calentadores en la oscuridad. Por eso, conectamos estos calentadores a un sistema central mediante Zigbee o Wi-Fi.
Así es como funciona: establecemos un umbral de temperatura. En cuanto el aire llega a esa temperatura, el sistema se activa. Las lámparas funcionan a plena potencia al instante. Tu patio se mantiene cálido, y tu equipo puede concentrarse en atender a los clientes, en lugar de ocuparse de cosas técnicas.
Los detalles importantes
Dado que estos calentadores están en el exterior, utilizamos carcasas resistentes al agua. La lluvia y la electricidad no combinan bien, así que nos aseguramos de que estas carcasas sean capaces de resistir las condiciones climáticas extremas. Generalmente, usamos elementos de cuarzo o fibra de carbono, porque funcionan de inmediato. No hay necesidad de esperar a que se “calienten”.
Pero hay un consejo importante: presta atención a la energía eléctrica. Estos dispositivos consumen mucha energía. Si conectas diez calentadores de 2 kW cada uno, estarás consumiendo 20 kW en total. Eso es mucho. Si tus cables no están diseñados para manejar tal consumo constante, podrías tener problemas. Asegúrate de que tu panel eléctrico sea adecuado antes de instalar los calentadores.
Las desventajas
La automatización es genial, pero la tecnología también puede fallar. Los routers pueden dejar de funcionar, el Wi-Fi puede interrumpirse. Si dependes exclusivamente de una aplicación, podrías encontrarte con un patio frío y un router inutilizable a las 11 de la noche, un sábado. Para evitar esto, siempre incluimos un interruptor de respaldo manual. Es una solución sencilla y eficaz.
Así obtienes lo mejor de ambos mundos: la facilidad de gestión remota de la energía, y un interruptor físico para cuando Internet deja de funcionar.