
Deje de desperdiciar su patio en invierno
¿Alguna vez ha notado cómo los espacios exteriores dejan de ser utilizables tan pronto como llega noviembre? La mayoría de las personas intentan combatir el frío con esos calentadores convencionales, pero seamos honestos: no funcionan. El viento simplemente dispersa el calor, y sus invitados siguen temblando bajo sus abrigos. Por eso usamos emisores de infrarrojos de onda corta. Aquí está la gran diferencia: en lugar de tratar de calentar todo el área exterior (lo cual es prácticamente imposible), estos calentadores envían calor directamente hacia sus invitados y sus sillas. Es como estar sentado al sol en un día de primavera.
Cómo funciona realmente
Utilizamos elementos de cuarzo de alta potencia para estos calentadores. Como se trata de radiación de onda corta, el calor penetra directamente en la piel y la ropa en cuanto uno se sienta. Es una solución más inteligente. No está pagando por calentar el aire libre; está calentando a las personas. Un consejo útil sobre su instalación: la altura es clave. Si los instala a unos 2.5 metros de altura, obtendrá un área de calor concentrada. Eso es suficiente para que las personas puedan quitarse sus abrigos pesados y relajarse.
Más calor, más dinero
Es bastante simple. Si su patio está helado, nadie querrá sentarse allí. Pero si está cómodo, la gente se quedará. Cuando los invitados no se apresuran a entrar porque hace frío, pedirán otra ronda de bebidas. Se quedarán hasta el postre. Así, convierte un espacio inútil en un lugar que genera ingresos todo el año.
Los inconvenientes (y cómo resolverlos)
Hay algo a tener en cuenta: estos aparatos consumen mucha energía. No puede conectarlos simplemente a un enchufe normal, esperando que funcione bien. De lo contrario, su sistema eléctrico se sobrecargará, y eso sería un desastre. Necesita asegurarse de que su panel eléctrico pueda soportar la carga. Mi consejo: divida su patio en zonas. De esa manera, si solo hay personas en mitad del patio, puede apagar algunas zonas. Así ahorrará en la factura de electricidad, pero quienes sí estén allí seguirán sintiéndose cómodos.